Motivación: La palabra "motivación" proviene del latín "
motivus" (movimiento) y el sufijo "
-ción" (acción). "Motivación" también comparte lexema con las palabras "motivo" y "motivar".
Hoy tengo uno de esos días de reflexión, en los que parece que el tiempo corre más despacio, como cogiendo carrerilla para comenzar una maratón de cross el final de la cual no se vislumbra. Sonará paradójico, pero es como si todo a mi alrededor viajara raudo, pero mi percepción del tiempo se viera enlentecida por el efecto de la incertidumbre del insalvable devenir.
Sea como sea, hoy, siento la necesidad de volver a escribir, de volver a expresar ese caos con el que habito, que a veces me ahoga, que a veces, me
motiva.
No gusto del etiquetaje como conceptualización rígida de la realidad, pero sí de su funcionalidad práctica. Soy un estudiante de 23 años, amante del arte, amante de la ciencia, amante de la pasión y de la razón; aprendiz de mucho y maestro de nada. Criado en una cultura machista y falocentrista, celebro lo efímero de la superficialidad, y profeso lo permanente de la profundidad. Heterosexual para algunos, mariconazo para otros, y
PERSONA para Kinsey (y probablemente, para mí mismo), me muevo por ambientes eclécticos, sin esconder lo que soy, y enarbolando la bandera de un individualismo aferrado a la pertenencia social. Soy español, valenciano y castellano a la par, y en absoluto, ciudadano del mundo: tengo una identidad social muy bien definida dentro de mi encéfalo.
¿Por qué abro este blog? Hace tiempo, me gustaba escribir en mis momentos de reflexión, de soledad, de angustia, o incluso, de alegría. El tren de la vida moderna me ha conducido por caminos de estrés y automatismo, hasta el punto de, llegado el día de hoy, haberme planteado qué partes de mí estaba olvidando. Por ello, comencé a buscar blogs de diversas temáticas, con los que poder sentirme identificado: blogs melómanos, blogs políticos, blogs de estudiantes... y, casualmente, llegué al blog de un chico (andaba yo buscando el blog de algún gay), que me pareció muy interesante, y que, en cierto modo, me desesperanzó, debido a que recientemente, decía adiós a sus lectores. Fue en este preciso instante, cuando sentí la necesidad de ser yo quien comunicara, de volver a mis raices. Fue en este momento, cuando me
reencontré con la motivación.
Me siento contento de volver a tener un lugar en el que expresarme, y, a pesar de que ni hoy, ni esta semana, ni, probablemente, este mes, leerá nadie estas palabras, guardo la esperanza de que algún día, alguien retrocederá en el calendario de esta página, con el ánimo de entender cuál fue la motivación que llevó a este
Fénix a resurgir.